En vez de resoluciones de Año Nuevo, haz esto

Cuando llega el Año Nuevo, muchas madres nos sentimos impulsadas a hacer resoluciones que no solo afectan a nuestras vidas personales, sino también al bienestar de nuestros hijos. Porque en muchos casos sentimos que no se trata solo de cambiar nuestro comportamiento o nuestra rutina, sino de crear un entorno que favorezca el crecimiento y el bienestar de nuestros hijos.


Algunas resoluciones de año nuevo más comunes cuando somos madres de hijos neurodivergentes:

 

Desafíos concretos

Muchas resoluciones tienen que ver con desafíos concretos y específicos de nuestro hijo: fomentar la comunicación, los temas educativos, o terapéuticos, su independencia y las habilidades de vida, o la regulación emocional y las habilidades sociales. Y esto nos puede llevar a la sobrecarga de objetivos y a la parálisis, incluso antes de empezar. Si necesitas una Hoja de Ruta para el 2025 que te ayude a tener más claridad para poder priorizar mejor, te puedes descargar un PDF gratuito en mi web maguimoreno.com/regalos.


Formación

Otra resolución típica: la de leer más libros, hacer cursos y formarnos en neurodivergencia. Pero, atención, porque no se trata tanto de aumentar nuestro conocimiento el autismo, el TDAH, la dislexia o cualquier otra condición en general, sino entender mejor cómo estas condiciones se manifiestan en nuestro propio hijo de manera individual para buscar los mejores apoyos. 


Cuidado propio

Otra resolución típica de estas fechas tiene que ver con el cuidado de nosotras mismas. Porque ya sabemos que la maternidad puede ser agotadora. Y más aún cuando tenemos que gestionar las necesidades específicas de un hijo neurodivergente. Practicar la autocompasión y tomarnos tiempo para descansar y cuidarnos es esencial no solo para nuestra salud física, sino también para nuestra salud emocional y mental. Ya lo sabes: Si no estamos bien, no estamos bien para nadie, y esto incluye a nuestros hijos.


Rutinas

Una de las resoluciones más frecuentes es la de establecer rutinas consistentes. Sabemos que los niños neurodivergentes, en especial aquellos con autismo o TDAH, se benefician mucho de la previsibilidad y que tener una rutina diaria puede ayudarles a sentirse más seguros y menos ansiosos. Muchas madres se proponen crear o modificar o implementar mejor un horario fijo para las comidas, el tiempo de juego, las tareas escolares y el sueño. Aunque al principio puede ser un reto, según en qué familias y según el perfil de nuestros hijos, tener una rutina consistente es clave para reducir la sobrecarga sensorial y emocional en nuestros hijos.


Ahora bien, sabemos que cumplir estas resoluciones no es fácil. La vida diaria puede ser impredecible, y a veces nuestras mejores intenciones se van a la deriva en el corre corre del día a día y los altibajos emocionales de nuestros hijos y nuestros propios.

De hecho, si eres de las que cada año te planteas resoluciones de Año Nuevo, te cuento un secreto: ¡NO funcionan! Está super estudiado. ¿Por qué? Pues te doy 6 razones, que además se aplican también a cualquier otro cambio de hábito en cualquier otro momento del año.


Por qué las resoluciones NO funcionan

  1. Porque son demasiado ambiciosas o poco concretas - te va a costar mantener la motivación con resoluciones tan amplias y genéricas como “jugar más con mis hijos” y te vas a sentir “mala madre” cuando no lo consigas.

  2. Porque no solemos tener un plan para implementarlas - "quiero hacer más ejercicio" es un buen objetivo, pero sin un horario específico, una rutina definida y una planificación sobre el tipo de ejercicio, se convierte en algo imposible de implementar y fácil de olvidar.

  3. Porque la falta de hábitos nos desmotiva - formarte en neurodivergencia está genial y leer libros sobre autismo, pero si no identificas el cómo y el cuándo, no vas a tener disciplina ni consistencia. 

  4. El efecto “todo o nada” - esto se ve mucho con las terapias, pero los avances pequeños también cuentan, y el progreso no siempre es lineal.

  5. El tema expectativas - muchas veces las resoluciones vienen por obligación, o por comparación con los demás y no tienen en cuenta las dificultades o realidades de TU propia maternidad. No son sostenibles.

  6. Y finalmente, por la falta de co-responsabilidad y apoyo con otras personas. Muchas no tenemos a otras madres con las que compartir progresos, retos o incluso la motivación. Si quieres cambiar esto desde ya mismo, siempre te puedes unir a la Tribu Mamá en Calma en maguimoreno.com/tribu.


Yo hace muchos años que no hago resoluciones. Pero hago algo que te puede también servir a ti: escoger una palabra clave. Es una palabra o imagen que te sirve de brújula durante el próximo año: para aclarar como te quieres sentir, qué quieres priorizar, con qué sabor quieres vivir tu vida.

 
 
 

No es un objetivo, no es el qué. Es el cómo y sobre todo el por qué.

Algunas palabras que he usado en los últimos años incluyen: florecer, faro, alcance, coraje, abundante. Curiosamente el año que escogí “manifestar” ¡fue el año que publiqué mi libro! 😄 Da igual que sea un verbo, un adjetivo o un sustantivo. Es una palabra emocional, no la pienses.

La sencillez de este ejercicio es que es mucho más fácil escoger una sola palabra y, sobre todo, acordarse de ella a lo largo del año. De hecho, puedes escribirla en tu agenda anual, en un post-it y ponerlo en tu espejo del baño, o crear un fondo de pantallas en tu móvil con esa palabra para verla a diario. 



Para ir acabando, te recuerdo que no estamos solas en este viaje. Buscar apoyo, ya sea en terapia, grupos de apoyo como la Tribu Mamá en Calma o entre amigos y familiares que entienden nuestras luchas, es esencial para avanzar en nuestros objetivos y para sentirnos acompañadas en los momentos difíciles.



No te olvides de celebrar los pequeños logros. Los avances en el desarrollo de un niño o joven neurodivergente pueden ser diferentes a los de otros, y puede que tarden más tiempo en llegar, pero son igualmente importantes. Reconocer y celebrar esos logros, por pequeños que sean, es crucial tanto para el niño como para la madre. Así que te animo a celebrar cada pequeño logro de tu hijo o hija, por pequeño que sea, para fortalecer su autoestima y recordarle y recordarte que cada paso cuenta.

Si eres de las que haces o hacías resoluciones de Año Nuevo…¿sientes que te funcionaban? Te leo en comentarios.



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Magüi Moreno

Life coach and mindfulness expert. My mission is to support special needs parents to achieve fulfilled and happy lives for themselves and to increase their family’s wellbeing.

http://www.maguimoreno.com
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