¿Sabes cómo aprende tu hijo neurodivergente?
Hoy vengo con una pregunta importante: ¿sabes cómo aprende mejor tu hijo neurodivergente?
Y una respuesta inmediata: pues de varias maneras, como casi todos los humanos. En el colegio de primaria de Adrián hablaban de la educación multi-sensorial y me encanta ese término.
Y ya hicimos alusión a esto en la entrevista con Ana de Ramón en el episodio 144 sobre neuroeducación e inclusión escolar. A menudo simplificamos demasiado y hay un mito de que o somos aprendices visuales o auditivos o kinestésicos. Pero la realidad es que somos aprendices multi-sensoriales, seamos nerotipicos o neurodivergentes. Sin embargo, suele haber digamos canales sensoriales que nos facilitan más el aprendizaje.
En el caso de las neurodivergencias sí que se suele dar diferencias de procesamiento sensorial (sobre todo en autismo) y por ello, la importancia de que entendamos cómo aprenden mejor nuestros hijos. Para no ponerles aún más barreras de las que ya afrontan para aprender de forma eficaz, efectiva y ecológica, sin tanto desgaste - ese que suele desembocar en desregulaciones emocionales, colapsos o apagones.
Porque ya lo he dicho antes, pero lo repito porque es fundamental: nadie puede aprender si no se siente SEGURO. Y por seguro me refiero a un sistema nervioso activado pero regulado. Si el sistema nervioso de tu hijo está sobrecargado, por razones sensoriales (le cuesta filtrar sonidos o luces, o se distrae por el entorno), sociales (ansiedad por no entender qué se espera de él o ella), su cerebro no tiene banda ancha para aprender. Es imposible prestar atención y procesar información cuando no estamos regulados. La mente humana no puede escuchar nada si el cuerpo no se siente en una situación segura.
Así que post episodio es una invitación a que, como madre o padre, OBSERVES, cuestiones y adaptes el entorno y la forma en la que tu hijo aprende mejor. Sé que muchas de estas adaptaciones le corresponden al colegio o ámbito educativo en el que tu hijo o hija estudia. Pero, si no empezamos desde casa, va a ser imposible que podamos comunicarnos con y realizar peticiones a los docentes que enseñan a nuestros hijos.
Recuerda que, como padre o madre, eres el abogado y activista numero 1 para tu hijo. Y que, se hagan o no las adaptaciones adecuadas en el aula, el entorno de aprendizaje en casa es igual de importante. Solo podrás compartir información sobre tu hijo a las personas que entran en contacto con él si tú misma la conoces.
Así que entender cómo aprende mejor nuestros hijos es en sí mismo un ejercicio de observación, además de ser un ejercicio más reflexivo si tu hijo o hija se comunica y tiene una cierta capacidad de auto-observación.
Estilos de aprendizaje
Cuando hablamos de estilos de aprendizaje, nos referimos a las diferentes maneras en que los niños reciben, procesan, retienen y usan información. Se suele hablar de 4 estilos, visuales, auditivos, kinestesicos e intelectuales:
Aprendices visuales: Estos niños aprenden mejor a través de los ojos pero es que hay dos subtipos de aprendices visuales: los estudiantes viso-lingüistícos, que procesan mejor la información a través de la escritura y la lectura (yo misma, por ejemplo). Y los estudiantes viso-espaciales prefieren imágenes, diagramas, videos y mapas conceptuales. Los aprendices visuales pueden tener dificultades para procesar información solo a través de palabras habladas, pero se benefician enormemente de representaciones visuales. Este estilo es común en niños con autismo, por ejemplo.
Aprendices kinestésicos: A estos niños les va mejor cuando están activos y en movimiento. Pueden necesitar interactuar con el material de manera física: tocando, construyendo o moviéndose. Este estilo puede ser frecuente en niños con TDAH, quienes encuentran difícil quedarse quietos por mucho tiempo.
Aprendices auditivos: A menudo, los niños con dislexia o con ciertas formas de autismo responden mejor a la información a través de sonidos y conversaciones. Hablar en voz alta sobre los conceptos, usar canciones o grabaciones les puede ayudar a organizar mejor sus pensamientos. De hecho, estos estudiantes a menudo hablan en voz alta consigo mismos, un proceso que les ayuda a procesar pensamientos e ideas y les da la oportunidad de aclarar su mente.
Aprendices intelectuales: Algunos niños neurodivergentes prefieren el análisis profundo de la información, haciendo conexiones entre diferentes ideas o conceptos. Este estilo es común en niños con doble o excepcionalidad múltiples, es decir con altas capacidades intelectuales más TEA, TDAH o cualquier otra neurodivergencia. Esto les puede llevar a tener un enfoque único y detallado sobre temas específicos.
Como madres, a veces el desafío es identificar el estilo de aprendizaje de tu hijo. ¿Cómo saber qué funciona mejor para él o ella? Porque lo cierto es que, a no ser que tú misma seas pedagoga, especialista educativa o terapeuta, seguramente ni siquiera sabes como aprendes TÚ. Todos venimos de sistemas educativos masificados y de base autoritaria (donde el profe decide cómo enseña y al estudiante solo le queda aprender como buenamente pueda con el material que se le proporciona).
Estrategias para identificar el estilo de aprendizaje de tu hijo o hija
Para entender mejor cómo aprende tu hijo, tienes que OBSERVARLE. Y no solo cuando está haciendo deberes o tareas escolares, o cuando está en terapia. Sino a lo largo del día. Aquí te dejo algunas estrategias que te pueden ayudar:
Observa cómo interactúa con el mundo: ¿Tu hijo se siente más cómodo cuando puede tocar las cosas, o prefiere verlas? ¿Parece entender mejor si escucha instrucciones o si las lee, o las dos?
Haz pruebas y observa las respuestas: Puedes probar diferentes métodos de compartir información, sobre todo cuando es un tema que le interesa ya mucho. Por ejemplo, si le fascinan los coches (como al mío), ¿prefiere ver imágenes o videos? ¿Leer revistas? ¿Jugar con coches de juguete? ¿Y de qué manera? ¿Escuchar podcasts o cantar canciones sobre coches?
Habla con los profesionales: Los maestros y terapeutas pueden ofrecerte una perspectiva adicional que en la mayoría de los casos es absolutamente necesaria (porque de nuevo, los padres no solemos ser especialistas). Ellos pueden notar patrones que no has identificado aún. De hecho, la logopeda (o terapeuta del lenguaje) de mi hijo dedicó varias sesiones con él a “actualizar” su perfil de aprendizaje, en base a varios cuestionarios, sobre todo ahora que acaba de pasar al instituto y el volumen de trabajo ha aumentado.
Haz uso de recursos visuales y tecnológicos: Herramientas como aplicaciones educativas, libros con imágenes y actividades prácticas pueden ser excelentes para descubrir qué le ayuda a tu hijo a aprender mejor. La gran suerte es que podemos presentar la misma información de muchas maneras, y de esa forma, observar cómo la recibe, la procesa y también la guarda y la comparte nuestro hijo.
Recuerda, no hay un solo camino para el aprendizaje, y cada niño tiene el derecho de encontrar el suyo. Recuerda también que esto no es una ciencia exacta y que los estilos de aprendizaje van modificándose según nuestros hijos adquieren habilidades comunicativas, cognitivas y de autoregulación sensorial y emocional.
Y lo más importante, este no es un ejercicio teórico o académico. El objetivo de entender cómo aprenden mejor nuestros hijos es precisamente crear un menu de métodos, estrategias y claves que de hecho les ayuden.
Al final de las sesiones de mi hijo con su logopeda, ella nos dió un resumen de lo que mejor le funciona a Adrián. Te puedo dar un par ejemplos, pero recuerda que esto le vale a mi hijo y no tiene por qué valerle al tuyo:
Utilizar imágenes, diagramas, caricaturas, gráficos y mapas.
Tomar notas y hacer listas
Copiar lo que está en la pizarra
Tomar descansos y estudiar en bloques cortos. ¡Moverse a menudo!
Para más info, te recomiendo que escuches los episodios 127 y 128 sobre funciones ejecutivas, puesto que está muy relacionado con el tema del estilo de aprendizaje.
Y para encontrar cuestionarios específicos para descubrir el estilo específico de aprendizaje de tu hijo, te animo a que preguntes en la escuela o en el gabinete psicopedagogico o terapéutico de tu hijo, si se aplica. Desde luego que los puedes también encontrar, y la mayoría gratis, en internet pero no todos tienen en cuenta las neurodivergencias, así que si les echas un vistazo online, ten esto en cuenta.
Si tienes preguntas o reflexiones sobre este tema, deja un comentario. ¡Sigamos la conversación!